La capacidad indicada por el fabricante orienta, pero no cuenta toda la historia. Dos cubetas con el mismo volumen pueden tener superficies de cocción muy diferentes, y eso afecta a la cantidad de alimento que puedes distribuir sin amontonarlo.

Antes de decidir, piensa en qué cocinarás con mayor frecuencia y no solo en cuántas personas viven en casa. Una pareja que prepara verduras completas puede necesitar más superficie que una familia que la usa únicamente para guarniciones.

Qué conviene comparar

1

Superficie útil

Una cesta ancha facilita extender los alimentos en una capa. Para muchas recetas, esto importa más que la altura total.

2

Espacio exterior

Mide la encimera, deja ventilación alrededor y comprueba dónde abrirás la cubeta sin chocar con otros objetos.

3

Una o dos zonas

Las cubetas dobles permiten coordinar alimentos distintos, pero cada compartimento puede resultar estrecho para piezas grandes.

4

Limpieza diaria

Una cesta grande debe caber cómodamente en el fregadero o lavavajillas para que el uso resulte sostenible.

Lista de comprobación

Errores frecuentes

La decisión con criterio

La medida correcta es la que permite preparar tus comidas habituales sin tandas innecesarias y sin convertir el aparato en un obstáculo permanente. Mide primero; compara litros después.